Dado el éxito de semanas pasadas con nuestro primer artículo sobre películas, continuamos esta semana con una nueva sesión doble de cine y viajes. Así que poneos cómod@s, preparad las palomitas y vamos a bajar lentamente las luces para comenzar la proyección.
A la mayoría de los mortales nos gusta el cine. A algunos más que a otros. A nosotros nos apasiona el cine y los viajes por ese motivo vamos a recorrer algunos de los escenarios más espectaculares que se encuentran relacionados, o en los que se han rodado, verdaderas maravillas del séptimo arte.
¿Estáis preparados? A partir de este momento por favor pongan sus móviles en silencio, abran una bolsa de palomitas y procederemos a bajar poco a poco las luces de la sala para comenzar un recorrido que te dejará sin aliento.
Como toda buena película, todo gran viaje nos obligará en algún momento a ser pasajeros de un tren o esperar en el andén de una estación. Además, si somos amantes de los trenes, sabemos que es la antesala de una aventura y una experiencia. Por ende, si nuestro viaje consiste principalmente en disfrutar de todo el lujo que nos pueden ofrecer los vagones de uno de los trenes más carismáticos del mundo, ¿qué mas se puede pedir? Prepárate a subir al Transcantábrico.
Con el Transcantábrico la empresa FEVE (Ferrocarriles de Vía Estrecha) creó el primer tren-hotel turístico de España. La idea original fue emular al mítico Orient Express, fletando un tren que recorriese las vías de FEVE en el norte de la península. La gran peculiaridad de este tren es que, a diferencia de los demás trenes turísticos, circula por vías métricas, con un ancho de vía especial que permite que el tren pueda circular por parajes a los que los trenes de ancho de vía normal no pueden acceder.